El neo-nazi siendo noqueado de un golpe es bastante satisfactorio

Queridos lectores, no vayan a pensar que estamos haciendo apología de la violencia… pero el siguiente video nos pareció extremadamente satisfactorio. En este se puede ver a un neo-nazi (con...

Queridos lectores, no vayan a pensar que estamos haciendo apología de la violencia… pero el siguiente video nos pareció extremadamente satisfactorio. En este se puede ver a un neo-nazi (con su svástica y toda la cosa) recibiendo un limpio y rápido puñetazo en plena cara y caer desvanecido inmediatamente. Auch, ni las manitas metió.

Si hacemos caso a las etiquetas, estos sucesos sucedieron en la ciudad de Seattle, en Estados Unidos. Antes del bien colocado golpe, se puede escuchar al neo-nazi diciendo que hay algunas personas que sí merecen el seguro social estadounidense. Dado el actual contexto social y político de nuestro vecino del norte, podemos inferir que este hombre opina que hay personas que no merecen dicho seguro.

 

No tolerar al intolerante

Quizá muchos de ustedes se sentirán mal por esta muestra de violencia y molestos con nosotros por compartirla. Quizá piensen que la libertad de expresión y de creencias del neo-nazi fueron vejadas por el alto caballero que lo noqueó. Sin embargo, vale la pena pensar sobre los diferentes tipos de creencias y opiniones.

Hay personas que creen en el alma y su inmortalidad, los que creen que el helado de chocolate es mejor que el de vainilla, los que creen que el francés es el idioma más bello y los que creen que el color de la piel es un factor que determina si una persona es digna de respeto. Las creencias sobre sabores de helado afectan las ventas en una heladería, las creencias sobre la superioridad de una raza sobre otra ya mataron a millones, hundieron a naciones enteras en miseria y siguen cobrando víctimas.

Hay creencias peligrosas y opiniones que destruyen vidas. Da igual si el golpeador de nazis no tuvo “buenos modos”, es más importante defender lo justo y lo digno; es más importante hacerle frente al fascista, al misógino y a cualquiera que atente contra nuestras vidas.

No podemos tolerar lo intolerable.