El mundo de Trump: Cuestionan a pasajero en un vuelo por escribir cosas raras; era una ecuación matemática

Hoy, en nuestra nueva sección, El mundo de Trump, les contamos esta historia que ilustra la paranoia de la pobre gente que por cualquier cosa ligeramente extraordinaria que ocurre en...

Hoy, en nuestra nueva sección, El mundo de Trump, les contamos esta historia que ilustra la paranoia de la pobre gente que por cualquier cosa ligeramente extraordinaria que ocurre en un vuelo, casi casi quiere abrir la puerta de emergencia y escapar volando.

Se trata del peculiar percance que tuvo Guido Menzio, un profesor de economía de la Universidad de Pennsylvania, que había tomado un vuelo en American Airlines de Filadelfia a Syracuse. Aquí lo tenemos:

Guido Menzio/Facebook

Como podrán ver, tiene barba, el pelo revuelto y es de ascendencia italiana, pero no hay nada en su apariencia que podría alertar a un gringo ignorante y/o racista de que es un talibán o un islamista radical.

Pero luego resultó que, justo antes del despegue, una mujer se levantó de su asiento y le pidió a la tripulación que regresara el avión a la terminal porque se sentía enferma. Y así pasó; el avión se dio la vuelta, creando un retraso de un par de horas nada más. ¡Qué diversión!

Una vez que descendió del avión, la pasajera le dijo a la tripulación que estaba preocupada por motivo del hombre que estaba sentado a su lado, aludiendo al señor Menzio. En un punto de todo este merequetengue, Menzio preguntó al staff si la mujer se encontraba bien porque la notó muy alterada.

El capitán del vuelo tuvo una conversación con el académico y le expresó las preocupaciones de la mujer. El pasajero le mostró al piloto lo que estaba escribiendo que tanto alteró a la señora: una ecuación diferencial. Wow.

Menzio comentó a los medios que el capitán se puso rojo de vergüenza y dio luz verde para resumir el vuelo. También reflexionó:

¿Qué puede prevenir una epidémica de paranoia? No es difícil reconocer en este incidente el carácter distintivo de la base que apoya a Trump.

En efecto, la ignorancia es la constante en la fórmula que permite que gente como Trump llegue a un puesto de poder. Y la ignorancia tiene consecuencias en la vida diaria como seguro sabrán. Si bien no hay pecado en no reconocer los símbolos de una ecuación matemática, la señora pudo fácilmente preguntarle al pasajero en qué estaba trabajando en lugar de armar todo un escándalo.

Pero ni modo, ¿qué se le va a ser? En el Primer Mundo viven hoy en terror hasta de su pasatiempo favorito: el small talk con extraños. La señora terminó tomando un vuelo posterior, por si alguien andaba con el pendiente.

Esta historia no es noticia. Fue reportado por el Washington Post el 7 de mayo de 2016.