Una investigación dio a conocer que el Gobierno Mexicano espía a periodistas y activistas

Un nuevo escándalo envuelve a México en el plano internacional, pues de acuerdo a una investigación realizada por los portales Artículo 19, R3D y Social Tic, con la ayuda del...

Un nuevo escándalo envuelve a México en el plano internacional, pues de acuerdo a una investigación realizada por los portales Artículo 19, R3D y Social Tic, con la ayuda del Citizen Lab de la Universidad de Toronto, Canadá, dejó al descubierto que el gobierno mexicano espía a los periodistas y activistas.

Gente como Mario Patrón del Centro Prodh, Juan Pardinas del IMCO, Carlos Loret de Mola, Carmen Aristegui, y Salvador Camarena de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), fueron espiados, de acuerdo con la investigación divulgada por The New York Times, con un software llamado Pegasus.

Este software fue desarrollado por la empresa israelí NSO Group y supuestamente está a la venta para la persecución de criminales de altos vuelos.

The New York Times mencionó que al menos tres agencias federales gastaron casi 80 millones de dólares en programas para espiar desde 2011.

“Este software malicioso, desarrollado por la firma israelí NSO Group, es comercializado únicamente a gobiernos. Se ha documentado su adquisición por al menos tres dependencias en México : la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Procuraduría General de la República (PGR) y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN)”, expresó el reporte de Artículo 19 y R3D.

A su vez, Aristegui Noticias declaró que: “La investigación concluye que los ataques fueron dirigidos cuando los blancos cuestionaron las políticas del actual gobierno federal, por ejemplo: la difusión del reportaje La Casa Blanca de Peña Nieto, el acompañamiento a la investigación independiente del caso Ayotzinapa, la actuación de la Policía Federal en Tanhuato y el debate de las leyes anticorrupción”.

Cabe señalar que el diario estadounidense dejó en claro que no hay pruebas concluyentes de que el Gobierno Mexicano esté involucrado en el uso de programas espías, además de que el software mencionado no deja rastros por quien lo utiliza.

Por su parte, el gobierno mexicano aceptó que sí realiza “actividades de inteligencia”, pero rechazó que haya espiado o vigilado a periodistas u organizaciones de derechos humanos, sin autorización judicial.

Vía: Forbes