Inyectar células en el cerebro podría retrasar el envejecimiento

Las funciones más básicas de nuestra supervivencia y procreación (hambre, sueño, emociones, temperatura y libido) son reguladas por una región en nuestro cerebro llamada hipotálamo. Sin embargo, se ha descubierto...

Las funciones más básicas de nuestra supervivencia y procreación (hambre, sueño, emociones, temperatura y libido) son reguladas por una región en nuestro cerebro llamada hipotálamo. Sin embargo, se ha descubierto que también está relacionado con nuestro declive a través de los años y parece que un grupo de científicos pudieron manipular su función como inhibidor del envejecimiento.

La edad está en la cabeza, más o menos literal

Recientemente, científicos del Albert Einstein College of Medicine encontraron una relación entre la presencia y cantidad de células madre neurales y los efectos de la edad. Las células madre neurales se encuentran naturalmente en el hipotálamo, sin embargo, estas decrementan con el tiempo.

Para saber si la relación era causal o meramente arbitraria, los investigadores inyectaron a un grupo de ratas con una toxina que destruyó el 70% de sus células madre neurales. Estos roedores tuvieron vidas más cortas y los efectos de la edad –disminución del aprendizaje, memoria, coordinación, masa muscular, etc– fueron más evidentes, en comparación con el grupo de control.

Para cerciorar sobre la relación causal entre estás células y la jovialidad, los investigadores inyectaron células madre neurales de ratones recién nacidos [porque la ciencia puede ser bien cruel] en dos grupos de ratones. Uno de estos grupos eran ratones viejitos “normales” y los otros eran ratones que sufrieron los efectos de la toxina. Los animales tratados vivieron hasta 15% más tiempo que los grupos de control. Yey, 15% más vida de rata de laboratorio.

 Los humanos son más complejos que los ratones

Los investigadores creen que más que las células madre mismas, el responsable de este efecto inhibidor del envejecimiento es una secreción molecular, las microARNs.

Aún se necesitan más estudios para determinar si este efecto fisiológico también aplica en humanos, pero considerando que el hipotálamo es una estructura fundamental, es plausible que el efecto de las células madre neurales sea similar.  Así que habrá que esperar para empezar a extraer la “fuente de la eterna juventud” del cerebro de recién nacidos.

 

Vía Sciene Alert