Cae un rayo a 5 metros de él mientras grababa una tormenta en su patio

Daniel Mòdol es un noruego que vive en Gjerstad, en la sureña provincia Aust-Agder, Noruega, le gustan las tormentas eléctricas, además de grabarlas y hace un par de días, el...

Daniel Mòdol es un noruego que vive en Gjerstad, en la sureña provincia Aust-Agder, Noruega, le gustan las tormentas eléctricas, además de grabarlas y hace un par de días, el 22 de agosto para ser precisos, casi se despide de este mundo cruel. Mientras el hombre contemplaba, con celular en mano y plausiblemente anonadado, una magnífica tormenta en el patio de su casa, un rayo cayó a meros 5 metros de él.

 

Sinceramente no nos consta, pero inferimos que se le arrugó… y se le arrugó recio.

 

Mòdol no captó el momento y lugar exacto del impacto, pero su grabación (que agradecemos haya sido tomada horizontalmente) sí registró el relámpago y los escombros producto del rayo. Tras el impacto, sabiamente se refugió en su casa. Una vez pasado el peligro, salió para filmar (de manera vertical porque al demonio hacer las cosas bien) el recuento de los daños.

 

El poder destructivo de la Naturaleza

Tristemente, el rayó fulminó una de las plantas de Mòdol. Descansa en paz, pequeña valiente. Además, el impacto también hizo explotar la maceta de la plantita del amor y destrozó parte de la cerca y el piso del patio. La Naturaleza da, pero también quita. Muchos de los aparatos eléctricos dentro de la casa también resultaron afectados, pero eso a nadie (más que a los propietarios mismos) le importa.

 

Valdría la pena recordar que un rayo viaja, en promedio, a unos 440 km/h, suelen extenderse unos 1.5 km (el más largo registrado midió 190 km) y tienen, también en promedio, una fuerza de 20 mil amperios, alcanzando hasta los 400 mil amperios. Quizá no sepamos exactamente a qué equivale eso, pero creenos, son mucho más amperios de los que quieres en tu cuerpo.

 

 

 

Vía Gizmodo