Ahora podrás sonarte la nariz con popó de panda

Amantes férreos de los pandas y enfermos sexuales, ¡regocíjense! Lo que parecía improbable (y absurdo y quizá ilegal) finalmente será una realidad: una compañía china utilizará popó de panda gigante...

Amantes férreos de los pandas y enfermos sexuales, ¡regocíjense! Lo que parecía improbable (y absurdo y quizá ilegal) finalmente será una realidad: una compañía china utilizará popó de panda gigante (gordo y hermoso) para fabricar pañuelos desechables, papel higiénico y servilletas. Mmmm, restregar popó de panda por todos tus orificios.

La compañía responsable, Qianwei Fengsheng Paper Company, aprovechará las fibras en las caquitas de panda para crear el papel. La papelera se asoció con el Centro Chino para la Conservación y la Investigación del Panda Gigante, que le proveerá no solo todas sus necesidad de heces de oso panda, sino también restos de alimentos.

El nombre de la marca será Panda Poo (popó de panda), bien ad hoc.

Un panda gigante adulto defeca hasta 40 veces al día –unos 10 kilos en total– ya que el panda se alimenta casi exclusivamente de bambú (planta que de hecho no puede digerir bien) por lo que sus heces son muy ricas en fibras. Rico rico rico. Además, un panda también descarta unos 50 kilogramos de cortezas que escupe tras masticarlas.

Los desechos serán hervidos, pasteurizados, todo eso lo olerá alguien y ulteriormente convertidos en papel. El material será analizado para que ninguna bacteria de popó de panda se cuele en el producto final (ni a tu carita).

Las cajas de pañuelos tendrán un precio de 43 yuanes (unos 125 pesos). Sí, son más caros que los pañuelos normales, pero los pañuelos normales no te hacen sentir tan en comunión con la Naturaleza.

 

Vía Milenio