Abuelita protagoniza persecución policial de película al conducir a 180 km/h

Casi todo mundo ha visto las persecuciones en auto que la policía de Estados Unidos realiza a los malandros, pero esta vez se dio una muy singular en México pues...

Casi todo mundo ha visto las persecuciones en auto que la policía de Estados Unidos realiza a los malandros, pero esta vez se dio una muy singular en México pues la protagonista fue nada más ni nada menos que ¡una abuelita!

¡Sí! Una mujer de la tercera edad fue perseguida por elementos de la policía desde el centro de la ciudad de Ramos Arizpe hasta Saltillo, Coahuila, pues la ancianita conducía ebria a una velocidad de 180 kilómetros por hora.

Cual película hollywoodense, los policías de Ramos Arizpe trataron de alcanzar a esta rápida y furiosa abue, pero como los agentes conducían a tan solo 160 kilómetros por hora, tuvieron que solicitar el apoyo de los oficiales de Saltillo .

Según los diarios locales, los policías notaron que una mujer de 60 años conducía de manera errática e imprecisa, acto seguido se dieron a la tarea de solicitarle que se detuviera, pero la ancianita hizo caso omiso dando inicio la persecución.

Los policías trataron de seguirla, pero cuando la abuelita llegó al municipio de Saltillo, se les escapó.

Obviamente las cosas no se podían quedar así, tras unos minutos de zozobra, los agentes volvieron a verla y trataron de interceptarla, solo que la abuelita pisó a fondo el acelerador intentando escapar.

Todo terminó cuando en un maniobra fallida, la ancianita viró por una calle sin salida y ahí pudieron aprehenderla.

Cuando bajaron a la “Checo Pérez” de la tercera edad para arrestarla, los policías se dieron cuenta, a la hora de inspeccionar su vehículo Buick 2017 de color rojo (¡andaba descalza!), descubrieron que el copiloto de la abue era una botella de tequila, la cual estaba ya casi vacía. Los oficiales también encontraron envases de cerveza ya sin líquido

La historia terminó con el ingreso de la mujer a los separos de Ramos Arizpe, mientras que su carro fue llevado al corralón.

Vía: Excélsior