Así es como evitarás que tus audífonos se enreden cada que los guardas

Los audífonos son un mágico invento que ha salvado a más de uno de tener que hacerle caso al mundo cuando es más interesante andar escuchando tu música como si nada más importara. Pero tienen un inconveniente: siempre que los guardas ¡se enredan los condenados!

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Nunca serás un verdadero troll de oficina si no le has gastado alguna de estas bromas a uno o dos de tus compañeros.

Aunque parece ser una maldición aventada por el mismísimo Satanás, tiene una explicación científica y, por lo mismo, una solución igual de 100tífika. Pero antes de decirte cómo zafarte de la maldición, te explicaremos qué pasa en tu bolsilo.

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Tal vez nunca, Karen, si no vienes a leer este texto.

No es que tus bellos auriculares comprados en el metro estén buscando reproducirse. Tampoco es que tengan luchas intergalácticas para defenderte de la raza que vive en los bolsillos de la gente y quiere apoderarse del universo.

Todo esto sucede por una característica de los objetos que son o parecen cuerdas, como lo son los cables de todo tipo, incluídos tus bellos audífonos en los que suena el boom de este perreo intenso.

Ahora, todos mostraron la tendencia a amarrarse, pero todos también tuvieron un comportamiento a hacer nudos entre sí. Igual, con los audífonos pasa algo bien curioso, y es que su forma de Y, permite que sea todavía más fácil que se enreden, porque tienen tres posibiliades para formar un nudo.

Según los investigadores, la posibilidad de que unos audífonos convencionales se enreden es de 50% por cada agitada… así que mientras caminas ya valió y es por eso que se enredan sin excepción.

Pero ahora sí viene lo chido. ¿Cómo evitarlo? En realidad es bastante simple y todo tiene que ver con lo que lo origina: el agitamiento. Para que esto no suceda tienes que dejarlos en una postura en que el agitamiento entre sus partes sea mínimo.

O sea que tienes que dejarlos bien enredaditos o guardarlos en un recipiente en el que no se mueva, pase lo que pase, aunque se acabe el mundo mientras caminas con audífonos en tu bolsa.

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La otra opción, por supuesto, es comprar audífonos con conexión inalámbrica, que ni cables tienen para enredarse.