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¿Qué sería de Kurt Cobain si siguiera entre nosotros?

Teenage angst has paid off well, now I'm bored and old

Hoy se cumplen 24 años de la muerte de Kurt Cobain, y más allá de hacer un recuento de sus mejores canciones o de los momentos donde su persona marcó más a toda una generación, me gustaría fantasear que sigue aquí e imaginar cómo sería su vida hoy, aquí y ahora.


¿Qué hubiera sido de Kurt Cobain si esa escopeta no se hubiera atravesado en su camino? ¿Qué hubiera pasado si aún existiera Kurt en la actualidad y hubiera tenido en sus manos una Mac? ¿Habría hecho tracks con artificiales cajas de ritmos? ¿o qué pensaría él de eso?, ¿tendría su DJ set o haría mash-ups?

¿Se hubiera desgastado el concepto de Nirvana, que sería de ellos? ¿Esa frase que reza “teenage angst has paid off well, now I’m bored and old” hubiera aplicado con él?

¿Se hubiera disipado el espíritu adolescente y hubiera hecho que Cobain comprara un Bentley mientras Courtney Love se codeaba con alguna Kardashian en los bares de Sunset?

¿Qué hubiera pasado Kurt, si te hubieras limpiado completamente de heroína y hubieras destrozado esas guitarras Jaguar muchas otras veces, con o sin errores, con los únicos 2 pedales que usabas? Sin tantas luces ni enormes pantallas detrás del escenario, sin suntuosas giras y caterings exigentes, pero eso si, con entradas agotadas y gente entusiasta por verte, aunque tú no lo quisieras.


Me da curiosidad saber si hubieras seguido escribiendo canciones tan cabronas como “Drain you”, y si tu malestar por “Smells like teen spirit” hubiera sido latente o hubieras preferido hacer las paces con él como lo hizo Radiohead con su “Creep”.

Me pregunto si ya hubieras colaborado con algún rapero, o si alguna compañía te hubiera llegado al precio para promocionar telefonía celular, o si simplemente hubieras seguido en el hoyo de las pastillas, cambiando los antidepresivos por oxycotin.


Porque ahora ese espíritu se concentra en tener lo más nuevo de Apple, en ver bandas que no provocan disturbio alguno, es más, ver que la gente parece zombie en los conciertos, levantando su celular a la menor provocación para mal grabar un video que nunca volverán a ver, en tiempos en los que destrozar una guitarra ya es un cliché del rock, y que hasta un “rockerillo joven”  puede hacerlo por ordenes de sus image managers para parecer rudos.


Porque mucho de lo que hiciste parece haberse perdido entre beats y coros estúpidos y repetitivos como los de artistas que no entendemos por qué ahora son famosos e idolatrados, como Maluma, y si, el negocio exige que cada lapso de tiempo el mundo tenga una Madonna, una boy band, y la historia dicta que solo existió un Kurt Cobain, un fenómeno irrepetible, una persona irremplazable, un concepto que nadie ha podido ni podrá repetir.


No queda más que poner tus discos Kurt, y recordar tu último suspiro y tus grandes ojos azules mirando a la eternidad, despidiéndote de todos con aquel réquiem con el que parecías preguntarle a la emoción y las ganas por vivir: Where do you sleep last night?