Los mejores memes para enfrentar tu triste realidad

La realidad puede ser una verdadera maldita que golpea fuerte cuando te cae con todo (y acabo de componer una canción de Arjona… de nada). ¿Quién no ha sentido el...

La realidad puede ser una verdadera maldita que golpea fuerte cuando te cae con todo (y acabo de componer una canción de Arjona… de nada).

¿Quién no ha sentido el cruel golpe de la realidad? ¿Quién no ha tratado de ser un adulto responsable para encontrarse reciclando camisetas para usar como toallas? ¿Con un refrigerador lleno de frutsis y chelas a medias? ¿Con medio limón extraído de una taquería para exprimir durante el mes?

Las expectativas son cabronas porque siempre terminan decepcionándonos. Y no hay nada mejor para curar las decepciones contemporáneas que reírse de la desgracia ajena. Así que acompáñenme, amigos míos, a ver todas estas tristes historias.

Para empezar nuestra hermosa selección, les traemos la sección “recuerdos de nuestro Tepetongo”. En estas bellas escenas veremos cómo las expectativas vacacionales se topan con un muro de lágrimas… y gente con camisa en la alberca.

Y, claro, después del entusiasmo romántico del tepetongueo, regresas a la ciudad y sigues bien romanticón… pero la vida te trae lo que viene siendo la sorpresa.

Las cosas no mejoran cuando intentas cocinar y te das cuenta que está más perro de lo que se ve en los videos de Facebook. Hay fuego e ingredientes y, la verdad es despiadada.

Eso sucede cuando te quieres lucir con un pastelito chingón:

Luego mejor te vas a comprar un antojo y acabas pelándotela con un piolín horrendo:

O ya mejor vas a echar una comida rápida y acabas con estos horrores:

¿No les ha pasado que planean un desayuno bien chido para empezar suave el día y la vida te dice “ni madres, no sabes hacer nada”?

O que, cuando quieres ser más saludable, te gastas todo el dinero en pinches espinacas y acabas con un puño horrible de plasma verde:

De cualquier manera, la vida nunca da satisfacciones completas. O, si no me creen, pregúntenle a Macaulay Culkin.

No hay satisfacción, ni siquiera, cuando tratas de ser vanidoso…

O cuando te das cuenta de que ya te vale madre arreglarte y todos a tu alrededor son bellos…

O cuando ves a gente saliendo bien fresca al pinche frío y tú te ves como morsa subnormal…

O cuando compras un vestido chingón pero te falta el efecto del vientecito ese del desfile…

O cuando comparas tu cambio de actitud por las fiestas decembrinas:

Y te acuerdas de cómo se celebraba en tu infancia mientras ves tu realidad…

Igual, querido amigo que se enfrenta a las decepciones, no te preocupes demasiado… siempre puedes contar tu vida como si fuera una película poca madre:

O soñar con que estudias para luego acabar escribiendo en Erizos…