¿Pagarías 5 mil pesos por un par de zapatos de diseñador para un bebé? ¡Muchos papás, encantados!

Aunque mi conocimiento de calzado de diseñador no es mayor al de mis estudios en mecánica cuántica (o sea, NULO) me llamó la atención esta nota sobre una línea de...

Aunque mi conocimiento de calzado de diseñador no es mayor al de mis estudios en mecánica cuántica (o sea, NULO) me llamó la atención esta nota sobre una línea de zapatos de la marca Christian Louboutin que dará el brinco al departamento infantil.

La línea se llama Loubibaby y en efecto, el producto está dirigido a niñas cuya edad todavía se cuenta en meses.

Los zapatitos estarán muy bonitos y todo, pero no creo que un bebé de 11 meses realmente pueda apreciar la vanidad de dar sus primeros pasos en un par de Loubibaby de 250 dólares. Porque eso es lo que van a costar cuando salgan a la venta en noviembre exclusivamente en tiendas Goop, o sea, casi 5 mil pesos.

Mientras los peques no dejan de mostrar su indiferencia ante tal estreno, los adultos de la burguesía ya pegaron el grito al cielo en las redes sociales, madres que explotan de emoción por obtener aunque sea un ejemplar de estos onerosos pares para sus hijas.

Según tengo entendido, ser dueña de unos zapatos de tacón Christian Louboutin es algo así como sello de la haute couture. La línea adquirió su fama por las suelas de color rojo, un detalle que surgió cuando el diseñador se robó el barniz de uñas de su asistente, simplemente para probar cómo se veía el tono en las suelas de su creación, ahí donde se pegan todas las gomas de mascar y los filtros de cigarrillos.

Aunque no amonesto a los padres que quieran impartirle a sus hijos la etiqueta del buen vestir desde muy pequeños, quizás sea algo prematuro invertir a esa edad en pequeñas prendas de Chanel. Sería como ponerle un chaleco de Óscar de la Renta a un perro Schnauzer. Los adultos podrán presumir todo lo que quieran, pero la noción hedonista pasará desapercibida en la conciencia de la joven portadora.

Si quieres que sea feliz, cómprale unos zapatos de princesa. Le van a gustar más y puntos extra: te ahorras un buen varo.