El pirata más chido del mundo fue una prostituta china

Si te preguntaran quién fue el pirata más rifado de la historia, seguramente contestarías que Barbarroja, Barbanegra o algún otro barbudo colorido. Los más alcohólicos y fumadores seguro se les...

Si te preguntaran quién fue el pirata más rifado de la historia, seguramente contestarías que Barbarroja, Barbanegra o algún otro barbudo colorido. Los más alcohólicos y fumadores seguro se les ocurre mencionar a Henry Morgan o a sir Walter Raleigh. Sin embargo te aseguro que nunca pensarías en un chino, menos una mujer.

Por eso es para nosotros un honor presentarte a Madame Ching, el terror de los mares chinos. También conocida como Ching Shih (“viuda de Zheng”)  o Cheng I Sao (“esposa de Zheng”) fue una pirata en los tiempos de la dinastía Qing, por ahí del siglo XIX. Se rifó comandando 300 naves que traían entre 20,000 y 40,000 piratas dentro (hombres, mujeres y niños). Y no acaba ahí, porque el resto de su flota que estaba a cargo de sus achichincles, se formaba por 180,00 almas.

Se metió con todo mundo: con los ingleses, los portugueses y la misma dinastía Qing.

¿Y esta de dónde salió?

Nació con el nombre de Shi Xianggu (whaat?) en Guangdong  (whaat?) en 1775. Vivía como prostituta hasta que la capturaron los piratas. Ya instalada en su nueva vida, en 1801 terminó casada con Cheng I, un pirata famosón de aquellos lares. Como buena cultura machista, le pusieron el sobre nombre de “la esposa/viuda de Cheng), porque nadie la iba a ubicar nomás con su nombre.

Una vez arrejuntada, le entró duro al negocio de la pirateada. Le aprendió todas las mañas al esposo y cuando él murió, en 1807 luego luego se puso a buscar cómo treparse al trono pirata. Hizo contactos y logró que los rivales la reconocieran con tal de que no quedara duda de quién mandaba.

Para manejar la Flota de la Bandera Roja, confió en familiares y aliados de su esposo, pero como su segunda mano puso a Cheung Po Tsai.

Po Tsai era el hijo de un pescador que fue raptado por los piratas y, gracias a sus habilidades, fue adoptado por Cheng I. Ching Shih no tardó en echarse al plato a su hijastro y terminaron casándose y teniendo a un hijo. Po Tsai murió pocos años después.

¿Cómo se organizó?

Ching Shih armó un código súper estricto.

  1. Cualquiera que se le ocurriera dar sus propias órdenes o desobedeciera a un superior debía ser degollado inmediatamente.
  2. Nadie podía robar del fondo público o cualquier villa que supliera a los piratas.
  3. El botín tenían que ser presentadas al grupo para que fueran inspeccionadas. Era inventariado y luego repartido por el líder de la flota:  El que lo ganó, recibía un 20% y lo demás iba al fondo público.
  4. El dinero del botín se le entregaba al líder del escuadrón, quien le daba una pequeña cantidad al que lo consiguió y el resto se gastaba en provisiones para naves que no consiguieron nada. Quien se quedara con el botín era castigado a latigazos y si insistía, le aplicaban pena de muerte.

 

Ching Shih también tenía reglas para las mujeres capturadas. Las más bonitas se convertían en concubinas o esposas de los piratas, pero si se casaban tenían que serle fiel. Las más feas eran liberadas. Aquellos piratas que violaran mujeres eran castigados con la muerte y si tenían sexo consensuado, eran degollados y a las cautivas les ataban bolas de cañón a las piernas y eran arrojadas por la borda.

La flota de Madame Ching dominó varias costas y hasta llegaron a imponer tasas e impuestos en asentamientos. Dominó desde Macau hasta Canton.

Nadie pudo contra su flota, ni la dinastía Qing, ni los portugueses, ni los británicos.

Todo terminó cuando en 1810 el gobierno chino le ofreció amnistía a todos los piratas. Ching aceptó y abrió su casa de apuestas.

Murió a los 69 años.