¿Por qué nos encanta exprimir granitos?

Asqueroso pero placentero

¿Eres de esas personas a las que les encanta exprimir granitos, a pesar que tu cara termine como la superficie lunar y llena de sangre? ¿No puedes dejar de pensar en reventarle esos granitos a la persona que tienes en frente? Te tenemos una buena noticia: no eres el único.

Desde hace un tiempo, videos en YouTube y en nuestras redes sociales de dermatólogos que extraen, de casos graves de acné, se han vuelto muy populares. Las tomas dejan ver, de manera microscópica, como ese churro blanco o café sale lentamente cuando pasan el extractor de granitos por la superficie. Nos alegramos y nos quita un poco de ansiedad cuando el dermatólogo logra vencer a ese granito que no se dejaba exprimir.

Todo tiene una explicación. La causa por la que te da placer y no puedes dejar esos granitos en paz se llama dermatiloma, un desorden mental que consiste en exprimir una y otra vez cualquier imperfección en su cuerpo o piel hasta causar daño o eliminar el problema.

La dermatilomanía es una obsesión compulsiva, es por que las personas se sienten tranquilas cada que logran liberar a su cutiz de algun granito. Sali Hughes, escritora de Pretty Honest, explica que:

Exprimir puntos negros proporciona una enorme satisfacción tanto para el participante como para el espectador (como es mi caso). No me sorprende en lo absoluto que la gente vea cómo exprimen granos en YouTube. […] Las extracciones les interesan a los maniáticos de la limpieza y a la gente que lo obsesiona arreglar cosas porque consisten en sacar las bacterias, liberar la tensión, aliviar una molestia y luego quitar toda la suciedad como si nada hubiera pasado.

No te alarmes, solo cuando se vuelve en una verdadera obsesión requiere de tratamiento psicológico, ya que puede indicar algún tipo de depresión o padecimiento mental.

El filósofo Daniel Kelly dijo al programa Health Check de la BBC que al apretar un grano “podría decirse que se siente el voltaje de adrenalina de estar en una montaña rusa, sabiendo que no estás viviendo una situación de peligro real.”

Por su parte para el doctor Frederick Toares, profesor de sicología biológica en la Universidad Abierta de Reino Unido, “la evidencia sugiere que esta clase de acción agresiva contra uno mismo libera endorfinas y esto funciona como recompensa o refuerzo.” Incluso él lo compara con el sexo, ya que reventar un grano “reduce la tensión del mismo modo que lo haría un orgasmo”.

Algunas personas lo consideran terapéutico,e incluso los ayuda a dormir (igual que el orgasmo), comenta la doctora Sandra Lee sobre sus seguidores en el canal de Dr. Pimple Popper.

 

Si piensas que es asqueroso, pero no entiendes por qué no puedes ponerle pausa a los videos también tiene una explicación. Hay un sentimiento de recompensa en todo esto. Es una forma de satisfacer esa obsesión, de liberar dopamina. Aunque, como en todo, el exceso es malo. El doctor Frederick Toates, profesor de sicología biológica en la Universidad Abierta de Reino Unido, dice:

Estos videos y estos hábitos son adicciones provocadas por el estrés y van a volverse más fuertes si la persona no encuentra una actividad significativa en la vida.

 

Al menos ahora ya no es necesario pedirle a otra persona si te deja exprimirle sus granitos, o peor, pasar horas frente al espejo con aumento, para ver mejor esos poros asquerosos, y dejarte todo el rostro marcado.

Aparte de los videos, existe una gama de pastelitos en forma de granito ,que te dejan recrear la experiencia, solo que en vez de grasa sale crema. Ya tienes de dónde elegir: los videos o los pasteles de granos. ¿Con cuál te quedas?

Vía: Vice