Palabras en español que son difíciles de pronunciar para los extranjeros

¿Conoces algún extranjero? Ponle este reto.

Cada idioma tiene sus retos en la pronunciación. El alemán tiene sus palabras larguísimas con pocas vocales, el francés tiene sus palabras con demasiadas vocales, los chinos tienen los tonos, los nahuahablantes tienen sus palabras-frases larguísimas con muchas “tl” por todos lados y así todos los idiomas del mundo… pero ¿y el español?

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Para empezar, el español puede tener palabras muy muy largas. Como en los términos médicos que parecen trabalenguas hasta para los propios hispanohablantes. Tenemos palabras difíciles como:

Electroencefalografista.

Desoxirribonucleico.

Dimetilnitrosamina.

Pero, el español puede tener palabras más sencillas que son un reto de pronunciación para los extranjeros, como:

Ventrílocuo.

Idiosincrasia.

Institucionalización.

Antihistamínico.

Cronómetro.

Transgresor.

Monstruo.

Que tienen el problema de que tienen muchas consonantes juntas.

Otros casos son algunas conjugaciones que le hacen trampas hasta a los más versados en la lengua de Cervantes. Tal es el caso de la conjugación “viniste”, es muy normal que las personas digan las formas equivocadas “vinistes” o “veniste”.

Palabras tramposas para los extranjeros también pueden ser (sobre todo si no pueden con la “r” española):

Frustrar.
Ferrocarril.
Sombrero.

O hacer las distinciones entre: Bara/Barra, Pero/Perro, Caro/Carro….

Pero claro, todo esto se supera en todas las lenguas con mucha práctica.