Niña y su perro rescataron –hermosamente– a una cabra y a su bebé

AB.SO.LU.TA.MENTE HERMOSO

Hamdü Sena Bilgin es una pastora de cabras de 11 años, que vive a las afueras de la ciudad de Rize, Turquía, y es más pateatraseros de lo que tú serás en tu citadina vida.

Hamdü echando barrio en las montañas viéndose increíble al puro estilo pastora.

Recientemente su amor por los animales y su férrea voluntad se volvieron públicos, al viralizarse la historia de cómo salvo de una muerte helada –y con ayuda de su fiel perro Tomi– a una de sus cabras y a su cabrita recién nacida de mi vida y de mi amor.

Hamdü y Tomi el perro, procurando y guiando al rebaño.
Hamdü y Tomi haciendo cosas de gente chida.

Hamdü y Tomi se encontraban un día cuidando a las cabras locas de mis ojos mientras se alimentaban en unas colinas nevadas, alejadas de la granja y hogar. Entonces, el peor escenario posible sucedió: una de las cabras inició labor de parto.

El milagro de la vida usualmente es un momento de dicha y celebración (sobre todo cuando se trata de cabritas bebé), pero, estando a media montaña nevada, Hamdü temió que la madre y la bendición con pupilas de Lucifer, no tendrían fuerzas para el camino de regreso. Esto era cuestión de vida o muerte y Hamdü debía actuar rápido.

¿Cuál fue la solución que ideó la pastora?

“Después de que la cabra dio a luz, dirigí al resto del rebaño de regreso a su pesebre. Entonces tomé dos mochilas de la casa y regresé por la cabra y su bebé con Tomi”.

¿Funcionó?

Dicho en 4 palabras: un-perro-cargando-una-cabrita-bebé-dentro-de-una-mochila ALV sí funcionó.

Un perro. Con una mochila. En la mochila hay una cabra bebé. Nada más le pido a la vida…
Si el amor existe, es esto.

Niña y perro volvieron a cruzar las colinas nevadas para regresarar por la madre y la recién nacida. En vez de cargar útiles y libros, Hamdü metió a la madre en una mochila, y se la echó a la espalda. La bebé cabrita del amor fue resguardada en la otra mochila, que cargó Tomi. “Es un buen chico, muy inteligente”, comentó Hamdü sobre el fiel can.

Por tercera ocasión en el día cruzaron las empinadas laderas nevadas para llevar a la familia a su hogar. “La nieve era tan espesa, estaba exhausta”, comentó la pastora. “Pero valió la pena”. Por todo lo que es bueno y justo, sí que valió la pena :’). Madre e hija se encuentran en perfectas condiciones.

Casi llegando a la granja, su hermano la alcanzó y tomó las fotografías que están enamorando al mundo y llenando a Hamdü con elogios y alabanzas por su amor a los animales y su dedicación para protegerlos.

¿Lo más bonito de todo? Hamdü sólo se hacía responsable de las cabritas bajo su cuidado.

 

 

vía The Dodo