¿Qué es una “hora silenciosa” y cómo beneficia a los niños con autismo?

Porque todo niño tiene derecho a jugar.

Vivir con autismo (o trastorno del espectro autista, TEA) no es fácil, al igual que cuidar a un niño con esta condición. Las situaciones más cotidianas para las personas que vivimos afuera del espectro autista, se convierten en un genuino y doloroso calvario para ellos. Cada vez es más común ver a grandes compañías adaptando sus servicios, o dando opciones para acomodarse a las necesidades de personas con autismo. Bueno, por lo menos en el primer mundo. Entre esas empresas está Toys “R” Us, una de las cadenas de jugueterías más grande del mundo.

 

A principios de noviembre de 2016, las sucursales inglesas de la juguetería inauguró la quiet hour (hora silenciosa).

 

 

¿Qué es una hora silenciosa?

Es complicado –y a veces polémico– hacer generalizaciones sobre el autismo. De hecho, no gratuitamente se dice que es un espectro; no hay un solo autismo, hay varios. Aún así, el ETA se caracteriza por as configuraciones neuronales que varían de lo usual. En otras palabras, los “cables” en su cerebro están acomodados diferente y ulteriormente su procesamiento de datos también es diferente. Uno de los aspectos más característicos de esta condición es la hipersensibilidad.

 

Las personas con TEA tienden a ser extremadamente observadoras. En vez de concentrarse en “el cuadro general” del mundo, su atención se va a los detalles. Por eso, el ruido o las luces muy brillantes les resultan estresantes. Bueno, el ruido siempre es estresante, pero su tolerancia es mucho más baja. Cuando tantas cosas demasiado llamativas están sucediendo a su alrededor, las personas del espectro sufren fuertes ataques de ansiedad.

 

¿Se pueden imaginar un ambiente más estresante que una juguetería llena de colores llamativos, música, anuncios por altavoz y niños gritando y corriendo y llorando y siendo niños? Para “remediar” está situación, Toys “R” Us diseñó la “hora silenciosa”. Las tiendas abrieron una hora más temprano. Además quitaron la música de fondo, los anuncios por altavoces y disminuyeron el brillo de su iluminación, reduciendo drásticamente el uso de lámparas luminiscentes.

 

¿El resultado? Un espacio tranquilo para que los niños pudieran tomarse su tiempo con los juguetes. Niños felices, viendo tranquilamente juguetes. Como debería de ser.

 

La iniciativa fue elogiada y agradecida. Sin embargo, es solo un primer esfuerzo. La “hora silenciosa” solo se ha realizado una vez (sin contar los primeros experimentos en tiendas selectas). Las familias que participaron terminaron deseando que este evento sucediera más veces al año. También, algunos se quedaron con las ganas de que durará más de una hora. Curiosamente, aunque la juguetería es estadounidense, la “hora silenciosa” tampoco se ha inaugurado en Estados Unidos.

 

¿Y en México para cuándo una hora silenciosa?

 

 

 

Vía Independent