Llegan los delfines rescatistas para salvar a la vaquita marina

No teman más, vaquitas marinas, llegaron los delfines a salvarlas de su inminente perdición extinción. Cuatro delfines nariz de botella entrenados por la Marina de Estados Unidos llegaron a las...

No teman más, vaquitas marinas, llegaron los delfines a salvarlas de su inminente perdición extinción. Cuatro delfines nariz de botella entrenados por la Marina de Estados Unidos llegaron a las costas de Baja California para auxiliar en el plan para conservar a la vaquita.

Marco… Polo

Pero, ¿exactamente cómo le harán los delfines para ayudar a la vaquita? Katrina, Fathom, Andrea y Splash, los cetáceos “rescatistas”, fueron entrenados para encontrar a otros animales en el mar. Cuando se topan con su objetivo, ascienden a la superficie para avisar a sus entrenadores, por medio de saltos, que encontraron algo.

Sin embargo, esta es solo la primera parte del plan de rescate. Una vez que un espécimen es hallado, tres grupos de veterinarios especialistas en la vaquita se acercarán al lugar y evaluarán si es recomendable atraparlo.

¿De qué depende si las capturan o no? Del estrés; si la vaquita está muy nerviosa, simplemente se le marca para poder monitorear su recorrido. Aunque si es marcada o no, depende también de su estado de salud (y ni se les ocurra hacer chistes de que la vaquita misma no está facilitando su salvación, la vida no ha sido justa con ellas :'(… ).

Serena marina

Si la vaquita está tranquila y parece estar saludable, es capturada y transportada a la Vaquita Care Center, una estación terrestre en las faldas del cerro del Machorro. Ahí, las vaquitas permanecen 48 horas bajo observación médica. La estación cuenta con albercas de plástico equipadas con filtros de agua y aire, equipo de ultrasonido, rayos X y monitores para supervisar el ritmo cardiaco y respiratorio de los cetáceos.

Las vaquitas que estén bien de salud serán llevadas a un corral marino con un diámetro de 45 metros, a 1.5 millas náuticas de la costa. Ahí serán mantenidas indefinidamente para que hagan el dulce amor marsopa de la reproducción y la no-extinción, en la tranquilidad del cautiverio.

Esta última fase será la más larga, pues las vaquitas suelen dar a luz una única cría cada dos años.

Según Lorenzo Rojas, uno de los líderes del proyecto, nunca había existido un proyecto tan ambicioso para salvar una especie marina de la extinción.

¡Lo que sea por ti, bella vaquita marina!

 

 

Vía La Jornada