Consejos de supervivencia que no funcionarán en la vida real

Consejos de supervivencia que no funcionarán en la vida real y que solo te llevarán al hospital si los sigues.

Consejos de supervivencia que no funcionarán en la vida real y que solo te llevarán al hospital si los sigues.

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Que si para hidratarte en el desierto debes beber orina o que para alimentarte puedes escudriñar la caca que dejan los animales en búsqueda de nueces a medio digerir.

¿Cuál de todos estos consejos de supervivencia realmente sirve cuando te encuentras completamente solo en el descampado?

Comer nieve si tienes sed

Nunca es recomendable hacer esto pues no solo te estás tragando un montón de contaminantes que pueden mezclarse con los copos que han permanecido largo rato a la intemperie, sino que tu cuerpo, para hidratarse, necesitará derretirla con su propio calor.

Este proceso roba tu calor corporal lo que, en turno, gasta tus reservas de energía y te agotan aún cuando no te des cuenta.

Si tienes sed y solo hay nieve, busca la manera de derretirla (fuera de tu boca) antes de beberla.

Los cactus como fuente de agua

Sí, las diferentes especies de cactus suelen guardar mucha agua para mantenerse con vida en las duras condiciones del desierto, pero lo cierto es que ese líquido viene combinado con un montón de ácidos y lípidos que solo te harán daño si los consumes.

Así que no, no comas ni chupes cactus para aprovechar la gran cantidad de agua que guardan.

Beber tu orina

La orina contiene una gran cantidad de desechos que tu cuerpo ya no necesita e ingerirla solo pondrá a trabajar más tus riñones para volverlos a filtrar.

Sí, beberla te ayudará a sobrevivir un rato más, pero no puedes mantenerte con vida bebiéndola a diestra y siniestra porque tu cuerpo no se dará abasto para procesar todos esos desechos que estás volviendo a ingerir.

El musgo que ¿siempre apunta al norte?

En la mayoría de los casos (si vives en el hemisferio norte), la inclinación del Sol hace que haya más humedad en el lado norte de los árboles y que de este florezca un poco de musgo que siempre te dirá dónde se encuentra este punto cardinal.

Sin embargo, el musgo suele crecer en prácticamente donde haya sombra y humedad, por lo que en muchas ocasiones, este crecerá donde sea, sin importar si es el norte o el sur, así que no te confíes de esta especie de “GPS del bosque”.

El alcohol para entrar en calor

Si estás en una situación de supervivencia, beber alcohol NUNCA es la opción y más si tu reserva de líquidos es limitada pues este solo te va a deshidratar.

No, el alcohol no te calienta, sino que dilata tus vasos sanguíneos, engañando tu cerebro con la ilusión de que estás entrando en calor.

Lo que quieres es que tus vasos sanguíneos se contraigan, porque de esta manera, mantendrán el poco calor corporal que conservas, cerca de tus órganos vitales, donde debe estar.

Evitando mordeduras de serpientes

Apostamos a que alguna vez viste esa estrategia de cortar una picadura de serpiente para succionar su veneno cuanto antes, pero lo cierto es que, dependiendo la especie de serpiente que haya atacado, su veneno funcionará de manera diferente.

Por eso los expertos recomiendan que, si no eres un verdadero erudito de serpientes y sus venenos, no hagas esto, sino que dejes la herida como está (si esta se encuentra por debajo del nivel del corazón) y busques un hospital o al menos un remedio temporal.

Si intentas usar tu boca para succionar una herida de estas, arriesgas infectar al paciente con tu baba y no harás gran cosa para ayudarlo pues el torrente sanguíneo es tan rápido que el veneno ya habría sido distribuido por gran parte del cuerpo en cuestión de segundos.

Orinar sobre la picadura de una medusa

Nada más falso que esto: lo cierto es que debes evitar a toda costa el agua dulce pues esta solo activará las toxinas que hay en un componente químico que recubre los tentáculos de las medusas, provocando un daño mucho mayor.

La orina tampoco ayuda y, de hecho, empeorará todo. Por eso, lo mejor es enjuagar la herida con agua de mar (debe ser salada) y luego vertir vinagre por al menos medio minuto, antes de recibir ayuda de un especialista.

Si no tienes vinagre, usa bicarbonato de sodio.

Ahora sí, listos para la aventura.