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Lentes que se ajustan a lo (mal) que ves

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Lentes que se ajustan a lo (mal) que ves

Lentes que se ajustan a lo (mal) que ves

No te verás bien, pero verás muy bien.

¿No te parece extremadamente molesto que tengas que estar cargando continuamente con un para de lentes extra? ¿O tener que ajustar tus gafas o la inclinación de tu cabeza para sacarle provecho a tus anteojos bifocales?

 

Pues a nosotros tampoco porque no tenemos 400 años. Pero si esta vida desenfrenada de rock, comida procesada no-libre de gluten y gatitos en la Internet no nos mata antes, algún día necesitaremos gafas para “ver de cerca” también. Con la edad, el lente de nuestro ojo -llamado cristalino- pierde, natural e irremediablemente, su flexibilidad. Es decir, pierde su capacidad de enfocar adecuadamente. Esta es la razón porque los adultos empiezan a necesitar anteojos para leer después de cierta edad.

La anatomía del ojo

El cristalino es lo que nos permite enfocar.

 

Para salvarnos de este calvario, investigadores de la Universidad de Utah diseñaron un par de anteojos “inteligentes” con lentes líquidos. Los lentes están hechos con dos membranas flexibles y rellenos de glicerina líquida. Las membranas pueden moverse mecánicamente, lo que permite ajustar la curvatura de los lentes. O sea, enfocar según la situación.

 

Lentes inteligentes de la Universidad de Utah

El nivel de aumento de un lente depende de su forma.

 

¿Y cómo saben los lentes qué es lo que tienen que enfocar?

El armazón cuenta con un sensor de distancia infrarrojo, que le permite identificar la lejanía de los objetos frente al usuario y enfocar en tan sólo 14 milisegundos. Además, los lentes se pueden sincronizar con tu celular vía Bluetooth para adaptarse a tu graduación. Si tu vista deteriora, basta con ingresar tu nueva graduación en la app para que los lentes hagan el cambio pertinente.

 

Veas por donde lo veas *guiño* *guiño*, estos lentes se adaptarán a cualquier situación y cualquier momento de tu vida. A lo que quizá no se adapten es a tu estilo personal (a menos de que tu estilo personal sea verte como una caricatura venida a menos… cada quien su vida).

Lentes inteligentes de la Universidad de Utah

La vanidad es pecado, pero no es para tanto…

 

Sin embargo, esto es sólo un primer prototipo y el equipo de investigadores está consciente de que aún les falta reducir el tamaño (y la belleza) del armazón.

 

 

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