Conecta con nosotros

ERIZOS

Datos poco comunes sobre Benito Juárez

Datos poco comunes sobre Benito Juárez

Grilla eriza

Datos poco comunes sobre Benito Juárez

Datos poco comunes sobre Benito Juárez

El 21 de marzo no solo se celebra la llegada de la primavera, ni que no haya clases ese día. También se conmemora el nacimiento de una de las figuras más representativas de la historia de México: Benito Juárez.

Por eso, aquí en Erizos te vamos a contar algunos datos curiosos y poco conocidos del llamado “Benemérito de las Américas”.

De acuerdo a la historia oficial, Juárez abandonó su pueblo natal para evitar el castigo que le aguardaba con su tío al haber perdido uno de sus borregos. En realidad, Juárez dejó Guelatao debido a la pobreza y la falta de oportunidades (como muchos mexicanos). (Apuntes para mis hijos, Benito Juárez García.)

Y sobre la imagen icónica del niño Benito Juárez sentado en un roca a la orilla de la laguna del encanto, tocando una flauta, no existen indicios que demuestren que él tocara dicho instrumento. (Apuntes para mis hijos, Benito Juárez García.)

Sobre el tan famoso tratado McLane-Ocampo hay mucho que decir. En 1859 el entonces presidente Juárez buscó ceder a Estados Unidos el Istmo de Tehuantepec y otros puntos del territorio nacional a cambio de que reconocieran como legítimo su gobierno (situación parecida a lo que después ocurriría con el canal de Panamá).

Por cuestiones de burocracia diplomática, el Congreso norteamericano nunca ratificó el tratado, por lo que México mantuvo a salvo su soberanía, y Juárez su prestigio e imagen. ( José Fuentes Mares).

Benito Juárez recibió la famosa frase del general Ignacio Zaragoza: “las armas nacionales se han cubierto de gloria” por telégrafo.

Exacto, hubo una conexión directa entre el campo de batalla y Palacio Nacional durante todo el día 5 de mayo de 1863, algo muy impresionante en esos días.

Otro dato curioso es que Juárez y Maximiliano nunca se conocieron personalmente, sin embargo, meses después del fusilamiento del emperador, en octubre de 1867, cuando el cuerpo del archiduque se encontraba en la ciudad de México, donde se le practicaba su segundo embalsamamiento, don Benito visitó el templo de San Andrés para ver el cadáver.

Lo único que expresó Juárez al ver al austriaco fue: “Era alto este hombre; pero no tenía buen cuerpo: tenía las piernas muy largas y desproporcionadas”. Y agregó: “No tenía talento, porque aunque la frente parece espaciosa, es por la calvicie”. (Apuntes para mis hijos, Benito Juárez García.)

En 1869, el vapor Guatimoc realizó seis viajes de prueba en el lago de Texcoco antes de invitar a Juárez a presidir su recorrido inaugural. Entre vítores, cohetones y música, don Benito fue despedido en el muelle de La Viga.

El vapor avanzaba arrojando su espesa estela de humo blanco cuando un gran estruendo sacudió a los invitados: una de las calderas había estallado. No hubo muertos pero sí un buen susto.

Al hacer la crónica del siniestro en el periódico El Renacimiento, Ignacio Manuel Altarmirano escribió: “llama la atención la buena fortuna del presidente quien sale siempre ileso de todos los peligros”. No era para menos, don Benito había logrado sobrevivir a diez años de guerra y hubiera sido una mala broma de la fortuna terminar en el fondo del lago de Texcoco.

Benito Juárez, es uno de los  personajes más bajos de toda la historia. El mandatario medía tan solo 1,50 mts. (Justo Sierra,  Juárez: su obra y su tiempo ).

Por cierto, Don Benito tuvo dos hijos fuera de su matrimonio (Apuntes para mis hijos, Benito Juárez García.)

Figura de su tiempo, don Benito marcó una época. Sin él, el México de hoy sería muy distinto al de hoy. Criticado, amado u odiado, lo cierto es que la figura de Benito Juárez es inmensa… como para caber solo en un billete de 20 pesos.

Arriba